City’s Vacant Property Initiative to Deter Gang Violence “Is Going in the Wrong Direction,” Say Activists
Community organizations are in disagreement with Emanuel and McCarthy’s new plan to demolish vacant buildings in order to curb gang violence around Chicago’s high crime neighborhoods.
While both Mayor Rahm Emanuel and Chicago Police Superintendent Garry McCarthy announced their new plan on Monday, July 9 to get rid of vacant homes in communities around the city in efforts to keep gangs away from abandoned property, local community organizations argue that it is not the right approach.
“The mayor is going in the wrong direction. The solution to the vacant property problem is not creating more destruction by demolishing buildings,” said Michelle Young, president of Action Now, an organization that is active in issues of foreclosure and vacant properties. “We must rebuild our communities by transforming vacant buildings into homes for families once again.”
According to the city’s plan, the Chicago Police Department and the Department of Buildings will spend $4 million to demolish and secure vacant buildings that serve as hubs for violence and gang activity primarily in the 7th, 11th, 3rd, 8th, and 10th districts. Two hundred vacant buildings have already been identified for possible demolition because of structural instability and location in high crime areas.
“With these actions we are sending a clear message to gang members: you will find no shelter in the city of Chicago,” said Emanuel.
However, Young believes the mayor’s announcement doesn’t represent the interest of the working class residents living in the city. “He’s really saying that working families will no longer find shelter in the city of Chicago,” she said.
Instead, local leaders argue that the city should implement new programs to remodel and make vacant properties available for families.
Katelyn Johnson, executive director of Action Now, says a plan should exist to fix vacant homes and turn them into affordable rental properties.
“We have created a Rebuild Chicago plan for the Infrastructure Trust that would use public and private investment to rehab vacant buildings and turn them into affordable rental properties,” she said. “Taxpayer money should not be used to demolish, it should be used to rebuild Chicago’s neighborhoods into the vibrant centers they once were.”
The crackdown on vacant properties is part of the city’s efforts to curb violence in the city. As the Chicago Tribune reports, through June, homicides in Chicago were up nearly 38 percent.
“Personally, this is really an attack on African American and Latino communities that have long been neglected,” said Eric Tellez research and communications coordinator at the Grassroots Collaborative. “What this really accomplishes is making these neighborhoods more susceptible to gentrification by paving the way for developers to buy empty land cheaply and build new townhouses.”
Iniciativa de Propiedades Vacantes de la Ciudad Para Impedir Violencia Pandillera “Va en Dirección Equivocada” Dicen Activistas
Las organizaciones comunitarias están en desacuerdo con el nuevo plan de Emanuel y McCarthy de demoler edificios vacantes con el fin de ponerle un alto a la violencia pandillera en los vecindarios de alta criminalidad.
Mientras que el Alcalde Rahm Emanuel y el Superintendente de la Policía de Chicago Garry McCarthy anunciaban su nuevo plan el lunes 9 de julio para deshacerse de las viviendas vacantes en las comunidades de la ciudad con el fin de mantener a las pandillas alejadas de las propiedades vacantes, organizaciones comunitarias locales argumentan que ese no es el enfoque correcto.
“El alcalde va en dirección equivocada. La solución al problema de las propiedades vacantes no es crear más destrucción al demoler los edificios”, dijo Michelle Young, presidenta de Action Now, una organización que es activa en cuestiones de embargo hipotecario y propiedades vacantes. “Debemos reconstruir nuestras comunidades transformando los edificios vacantes en hogares para las familias de nuevo”.
Según el plan de la ciudad, el Departamento de Policía de Chicago y el Departamento de edificios gastarán $4 millones para demoler y asegurar los edificios vacantes que sirven como centros de violencia y de actividad pandillera primordialmente en los distritos 7, 11, 8 y 10. Doscientos edificios vacantes han sido identificados para una posible demolición debido a su inestabilidad estructural y ubicación dentro de las áreas de alta criminalidad.
“Con estas acciones estamos enviando un claro mensaje a los pandilleros: no encontrarán albergue en la ciudad de Chicago”, dijo Emanuel.
Sin embargo, Young cree que el anuncio del alcalde no representa el interés de los residentes de la clase trabajadora que viven en la ciudad. “En realidad está diciendo que las familias trabajadoras ya no encontrarán albergue en la ciudad de Chicago”, ella dijo.
En cambio, los líderes locales argumentan que la ciudad debe implementar nuevos programas para remodelar y hacer las propiedades vacantes disponibles para las familias.
Katelyn Johnson, directora ejecutiva de Action Now, dice que un plan debe existir para reparar las viviendas vacantes y convertirlas en propiedades rentables asequibles.
“Hemos creado un Fondo para el plan Reconstruyendo Chicago para la Infraestructura que utilizaría inversiones públicas y privadas para rehabilitar los edificios vacantes y transformarlos en propiedades rentables asequibles”, ella dijo. El dinero de los contribuyentes no debería ser utilizado para demoler, debería ser utilizado para transformar los vecindarios de Chicago en los vibrantes centros que alguna vez fueron”.
La medida de las propiedades vacantes es parte de los esfuerzos de la ciudad para frenar la violencia en la ciudad. Como el Chicago Tribune reporta, hasta junio, los homicidios en Chicago aumentaron por casi un 38 por ciento.
“Personalmente, esto en realidad es un ataque a las comunidades afroamericanas y latinas que por mucho tiempo han sido descuidadas”, dijo Eric Tellez, coordinador de investigación y comunicaciones de la Colaborativa Grassroots. “Lo que en realidad logra esto es que estos vecindarios sean más susceptibles a la gentrificación al hacer camino para que los promotores inmobiliarios compren los terrenos vacantes baratos y construyan nuevas casas unifamiliares”.







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