Mayor’s Infrastructure Trust Ordinance Raises Concerns Over Transparency, Accountability

"Chicago is not for sale," chanted members of the Grassroots Collaborative during a press conference against the Mayor's proposed Infrastructure Trust Ordinance held before a Finance Committee vote on Monday April 16.

On Monday, April 16 community groups urged their aldermen to vote “no” on the mayor’s Infrastructure Trust Ordinance, an ordinance that if passed will give corporate investors the opportunity to finance future development projects in the city of Chicago.

Early in March, Mayor Rahm Emanuel announced the Chicago Infrastructure Trust as “an innovative way to leverage private investment for transformative infrastructure projects to guide the city’s renewal of these vital and foundational elements in the 21st century.”

However, many groups including the Grassroots Collaborative have criticized the ordinance explaining that the measure could open a revenue stream for big banks, that fast decisions are made without a fair dialogue and that City Council oversight is at stake.

“We must be sure that the best of profits don’t drive public assets strategies,” said Patel. “We need City Council approval for every project including sister agencies. We need critical public dialogue. Let’s slow this down. Chicago residents deserve to have their questions answered [and] it’s time for equitable revenue solutions.”

The ordinance creates a trust board appointed by the mayor. The latest version of the ordinance offers a compromise allowing one alderman to be a member of the five-person trust board. In addition, the board would have to comply with Freedom of Information Act (FOIA) laws but the extent of compliance is still in question.

The compromise has not eased the concerns of community groups. During the early morning press conference Patel explained that under the ordinance Chicago financiers will lend Chicago millions of dollars in projects that would be geared toward their profits while financially hurting Chicago’s working families.

“What are the technical structures that are being built,” asked Stephanie Farmer, a professor of sociology at Roosevelt University. “This is unfair, uneven, and it’s building an exclusive city that is not inclusive for all Chicago residents and that’s what I’m concerned about this infrastructure fund. If you look at the history of infrastructure funds across the globe what you find is the tendency to cherry pick [the] projects that are the most profitable for the infrastructure investors.”

Community groups fear that the infrastructure trust will create a fast track for arrangements like the parking meter deal and that user fees will disproportionally impact low and middle income Chicagoans.

Other concerns come in regards to the transparency and the structures in place to oversee the initiative.

“Our neighborhood is one of the neighborhoods that suffers the lack of resources for green spaces for our children to play in, programs and jobs for all, and funds for other anti-violence programs,” said Alheli Herrera, New Communities Project Organizer at Enlace Chicago. “Privatizing public services runs the risk that companies will establish their own rules and prices that take away the control from the public. From whom we still have the power to demand action is from our aldermen. We suggest you act on the interest of your communities and vote “no” on the privatization of public services.”

If passed, the infrastructure ordinance could essentially leave out the City Council’s oversight and decisions over billions of dollars worth of infrastructure projects while the Trust’s board could be entirely appointed by the mayor.

“Aldermen you must vote ‘no.’ If you don’t, you won’t get another chance because the governing board of each project will sign up on the project not City Council,” said Patel. “So raising CTA fares on low-income residents will be approved by a transit authority appointed by the mayor, CPS projects will be approved by the Board of Ed appointed by the mayor, a park district project will be approved by a park district board appointed by the mayor.”

According to the Chicago Tribune, as it stands, the ordinance does not assure compliance with state transparency laws, does not prevent board members from joining investors after profitable contracts are secured and does not provide full oversight by the inspector general.

The finance committee passed the ordinance with an 11-7 vote. The Infrastructure Trust Ordinance went for a final vote in the City Council on Wednesday, April 18 but the vote was delayed until at least Tuesday, April 24. Opponents of the measure asked for more time to look at oversight measures.

 Ordenanza de Fondos de Infraestructura del Alcalde

El lunes 16 de abril, grupos comunitarios instaron a sus concejales a que votaran “no” en la Ordenanza de Fondos de Infraestructura, una ordenanza que si es pasada le dará a los inversionistas corporativos la oportunidad de financiar futuros proyectos de urbanización en la ciudad de Chicago.

A principios de marzo, el Alcalde Rahm Emanuel anunció los Fondos de Infraestructura de Chicago como “una innovadora forma de impulsar la inversión privada de proyectos de infraestructura transformativa para guiar la renovación de la ciudad de estos vitales y fundacionales elementos hacia el siglo 21”.

Sin embargo, muchos grupos incluyendo a la Colaborativa Grassroots han criticado la ordenanza explicando que la medida podría abrir un flujo de ingresos para los grandes bancos, que las decisiones rápidas son tomadas sin un diálogo justo y que la supervisión del Concilio Municipal está en juego.

“Debemos asegurarnos de que las mejores ganancias no se llenen de estrategias de ganancias publicas”, dijo Patel. “Necesitamos la aprobación del Concilio Municipal para cada proyecto incluyendo a las agencias hermanas. Necesitamos el diálogo público crítico. Hagamos una pausa. Los residentes de Chicago merecen que todas sus preguntas sean respondidas [y] es hora de tener soluciones equitativas de ingresos”.

La ordenanza crea una junta nombrada por el alcalde. La versión más reciente de la ordenanza ofrece un compromiso permitiendo que un concejal sea miembro de la junta de cinco personas. Además la junta tendría que cumplir con las provisiones de la Ley de Libertad de Información (FOIA), pero los parámetros del cumplimiento está en cuestión.

El compromiso, sin embargo, no alivió las preocupaciones de los grupos comunitarios. Durante la conferencia de prensa de la mañana, Patel explicó que bajo la ordenanza los financieros de Chicago le prestarán millones de dólares a Chicago en proyectos que estarán orientados hacia sus beneficios mientras que financieramente estarán afectando a las familias trabajadoras de Chicago.

“Cuáles son las estructuras técnicas que se están construyendo”, preguntó Stephanie Farmer, profesora de sociología de la Universidad Roosevelt. “Esto es injusto, desigual, y está construyendo una ciudad exclusiva que no es inclusiva para todos los residentes de Chicago y eso es lo que me preocupa de este fondo de infraestructura. Si vemos la historia de los fondos de infraestructura en el mundo lo que encontramos es la tendencia de elegir selectivamente los proyectos de infraestructura que le darán más ganancias a los inversionistas de infraestructura”.

Los grupos comunitarios temen que el fondo de infraestructura creará una vía rápida para los arreglos como el acuerdo de los parquímetros y las tarifas de usuario impactarán desproporcionadamente a los residentes de Chicago de bajos y medianos ingresos.

Otras preocupaciones vienen en lo referente a la transparencia y a las estructuras para supervisar la iniciativa.

“Nuestro barrio es uno de los barrios que sufre de falta de recursos para espacios verdes para que los niños jueguen, programas y trabajos para todos y fondos para programas en contra de la violencia,” dijo Alheli Herrera, organizadora del Proyecto Nuevas Comunidades de Enlace Chicago. “Al privatizar [los] servicios públicos se corre el riesgo [de] que las compañías establezcan sus propias reglas y precios que le quiten el control al público. De quien aún sí tenemos poder de exigir movimiento es de nuestros concejales. Les sugerimos que actúen en el interés de sus comunidades y voten “no” a la privatización de servicios públicos.”

Si se pasa, la ordenanza de infraestructura podría esencialmente dejar fuera la supervisión del Concilio Municipal y las decisiones de los billones de dólares de proyectos de infraestructura mientras que la junta podría ser en su totalidad nombrada por el alcalde.

“Concejales deben votar ‘no’. Si no, no tendrán otra oportunidad porque la junta gobernante de cada proyecto aprobará el proyecto no el Concilio Municipal”, dijo Patel. “Así que el aumento las tarifas de la CTA a los residentes de bajos recursos será aprobado por la autoridad de tránsito nombrada por el alcalde, los proyectos de CPS serán aprobados por la junta de educación nombrada por el alcalde, un proyecto del distrito de parques será aprobado por una junta del distrito de parques nombrada por el alcalde”.

Segun el Chicago Tribune, como están las cosas, esta ordenanza no garantiza el cumplimiento con las leyes estatales de transparencia, no evita que los miembros de la junta se unan a los inversionistas después de que contratos rentables sean asegurados y no proporciona supervisión total del inspector general.

El comité de finanzas pasó la ordenanza con un voto de 11-7. La Ordenanza de Fondos de Infraestructura fue llevada a votación en el Concilio Municipal el miércoles 18 de abril pero el voto fue aplazado hasta por lo menos el 24 de abril.
Los oponentes de la medida pidieron más tiempo para analizar medidas de supervisión.

 

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